¡Hola, mis valientes lectores! Hoy quiero que hagamos un pequeño experimento mental juntos. Un experimento que, lo admito, me ha acompañado en cada palabra que he escrito en mi serie Convirtiéndome en Zombi porque si te soy sincera jajaja hay cosas que ni yo soportaría.
La pregunta es sencilla, pero su respuesta es todo menos fácil: ¿Sobrevivirías a una noche en el mundo de la serie Convirtiéndome en Zombi?
Prepárense, porque una noche en este universo es más que solo oscuridad. Es una prueba de resistencia, astucia y, sobre todo, una lucha constante contra la desesperación.
El Apocalipsis de un Día para Otro
Imagina esto: un día te levantas y el mundo que conocías ha desaparecido. De un momento a otro, «de un día para otro», la humanidad ha sido casi eliminada por un virus. No hay explicaciones claras, solo el caos total y la certeza de que algo grande, algo a nivel mundial, ha ocurrido.
Pasa el tiempo y las calles que antes bullían de vida ahora son paisajes desoladores, con automóviles abandonados y un silencio agobiante que solo es roto por los sonidos guturales de los muertos. La electricidad falla constantemente, especialmente de noche, la televisión y los teléfonos dejan de funcionar, dejándonos incomunicados.
En este infierno, la comida escasea y el aire mismo se llena de una hediondez notable de los cuerpos en descomposición ¿Te sientes listo para esa primera bocanada de aire?
Los Come Carne: Una Amenaza en Constante Evolución
En mi serie, los muertos vivientes no son una amenaza estática. Al principio, se guían principalmente por los sonidos lo que hace que los ruidos fuertes, como una alarma de auto o un disparo sin silenciador, sean una sentencia de muerte. Pero con el tiempo, se adaptan, y su sentido del olfato se agudiza, detectando a los humanos por el olor.
Además, no todos los zombis son iguales. Si bien hay muertos caminando sin rumbo, también existen las aterradoras «manadas» o «grandes masas» que se mueven de forma organizada. A estos últimos, mis personajes los llaman «zombis beta», y su comportamiento es como el de hormigas o animales que trabajan en conjunto, limpiando literalmente toda la zona de seres vivos.
Para sobrevivir a una noche, necesitarías más que un arma. Necesitarías armas con silenciador, la capacidad de disparar en la cabeza o de dislocar cuellos, y la astucia para usar su propia sangre podrida para disfrazarte y pasar desapercibido entre ellos.
El Giro Más Oscuro: ¿Un Zombi Vivo?
Pero la serie no se limita a los come carne comunes. Con el tiempo, mis personajes descubren una evolución del virus: los «Humanos Anormales» o ZV (Zombi Vivo). Estos son individuos mordidos o contaminados que, en lugar de morir, entran en un período zombi de transformación, que puede durar desde unas horas hasta varios días.
Durante este periodo, los ZV experimentan fuertes dolores de cabeza, fiebre muy alta y lapsus de tiempo que pierden consciencia humana y quieren morder y atacar todo a su paso. Pueden percibir mejor los olores y avistan dónde están los zombis, pero también desarrollan una necesidad de comer carne humana para curar sus heridas y soportar el cambio. Sí, lo leyeron bien: la supervivencia de los ZV implica un costo moral inmenso.
Una vez completado el cambio, si logran sobrepasar ese tiempo, los ZV se vuelven incomibles para los zombis betas y son como invisibles para ellos. Ganan habilidades como ver mejor en la oscuridad y sentir menos hambre de comida normal. Sin embargo, su personalidad se ve alterada, volviéndose más letales, fríos, muestran poca humanidad y una inteligencia de supervivencia más marcada. La pregunta no es solo si sobrevives, sino en qué te conviertes para lograrlo.
El Precio de la Supervivencia
Una noche en este mundo pondría a prueba no solo tu cuerpo, sino tu mente. La soledad es abrumadora, la ansiedad y el miedo son constantes, y las decisiones que tomas te obligarán a confrontar tus propios límites morales.
- ¿Estarías dispuesto a asesinar a unas cuantas personas por tu supervivencia o la de tus seres queridos, como lo hacen algunos de mis personajes?
- ¿Podrías tragarte el vomito y moverte ante la constante visión de la muerte?
Mis personajes demuestran que, para sobrevivir, todos debían de ser asesinos. Confiar en extraños es un lujo, y la naturaleza humana también era fuerte, tan fuerte como la de los zombis, que aún después de muertos podían seguir caminando.
Entonces, volviendo a mi pregunta inicial:
¿Sobrevivirías a una noche en el mundo de «Convirtiéndome en Zombi»?
Una cosa es segura: sería una noche que te cambiaría para siempre. Una noche donde la línea entre la vida y la muerte, entre el humano y el zombi, se difumina hasta casi desaparecer.
Me encantaría leer sus opiniones en los comentarios. ¿Qué harían? ¿Con quién confiarían? ¿Qué instinto de supervivencia afloraría en ustedes?
¡Gracias por leer y por sumergirse en este universo que tanto me apasiona!
Los aprecio mucho, Kassfinol.









