Llevo 14 años leyendo y escribiendo romance paranormal, así que creo que tengo autoridad suficiente para decirte exactamente en qué se diferencia lo que escribo del resto. No porque lo mío sea mejor en abstracto, sino porque es diferente de forma concreta y específica. Y si sabes qué esperar antes de abrir el primer libro, vas a disfrutarlo mucho más.
Los personajes no pasan indiferentes
Esta es la diferencia más importante y la que más trabajo me cuesta mantener. En mis libros vas a amar a alguien o lo vas a odiar, pero no vas a quedarte indiferente. Los personajes tienen carácter, tienen contradicciones, tienen momentos en los que toman decisiones que te van a sacar de quicio, y eso es exactamente lo que busco.
El romance paranormal estándar tiende a tener protagonistas construidas para caerle bien a todo el mundo. Mujeres que reaccionan de forma predecible, hombres que existen principalmente para impresionar a la protagonista. Yo no escribo así. Mis protagonistas actúan, toman decisiones, se equivocan y las consecuencias existen. Mis hombres son protectores sin ser machistas, lo que en la práctica significa que respetan a quien tienen al lado en lugar de intentar controlarlo.
El contexto cultural existe y se nota
Cuando escribo una historia ambientada en Venezuela o en Latinoamérica, el país está presente. No como decorado, sino como contexto real que afecta cómo hablan los personajes, cómo piensan y cómo reaccionan. El romance paranormal traducido del inglés tiene una cultura de fondo que muchas veces no encaja con la lectora latinoamericana y se nota, aunque no sepas exactamente por qué.
No es que lo anglosajón sea malo, es que no es tuyo. Hay una diferencia entre leer una historia que podría ocurrirle a alguien como tú y leer una historia que claramente ocurre en otro mundo cultural aunque los personajes hablen en español.
Mucho menos sexo, mucho más todo lo demás
El romance paranormal tiene fama de ser muy explícito y en muchos casos esa fama es merecida. Hay libros del género donde las escenas de sexo aparecen cada veinte páginas y el conflicto central existe principalmente para justificar que los personajes terminen en la cama otra vez.
Ese no es mi estilo. Escribo una escena por libro, bien colocada y con peso narrativo real. El resto del espacio lo ocupan el conflicto, las peleas, la construcción del mundo y la lógica de los hechos. Si lo que buscas es porno literario, te lo digo desde ya para que no pierdas el tiempo. Si lo que buscas es una historia donde el romance tiene peso porque los personajes tienen peso, entonces sí.
Mundos que no existen, pero podrían existir
Creo seres sobrenaturales propios. Los Hijos de la Noche no están en ninguna mitología porque los inventé yo. Las Sombras de la Saga Un Mundo de Sombras tampoco. Cuando reinterpreto criaturas conocidas como vampiros o ángeles, cambio las reglas pero mantengo la lógica interna.
Lo que me obsesiona es la verosimilitud. No me interesa construir un mundo imposible donde las cosas ocurren porque sí. Me interesa asociar elementos que no puedo demostrar con elementos reales de forma que, si lo piensas un momento, tenga sentido. Los mejores mundos de fantasía no son los más extravagantes, son los más coherentes.
Cada libro tiene principio y fin
Esto es algo que me molesta más de lo que debería en el género: libros cortados con hacha solo para fabricar una serie. Terminas el libro uno sin resolución romántica, sin cierre emocional, con la sensación de que te vendieron la mitad de una historia.
No trabajo así. Cada libro de mis series tiene su propio arco romántico completo. La pareja protagonista llega a su resolución dentro del mismo libro. Lo que puede quedar abierto es la trama de fondo, el conflicto del mundo, la historia más grande, y eso se desarrolla a lo largo de la serie sin dejar cabos sueltos. Pero nunca vas a cerrar un libro mío sintiéndote estafada.
Lo que aprendí de las grandes y lo que decidí no copiar
Jr. Ward, Kresley Cole, Gena Showalter y Meyer me enseñaron a no tener miedo de escribir lo que quería. Me enseñaron ritmo, movimiento, tramas al punto, personajes que avanzan. Eso lo tomé y lo apliqué.
Lo que no tomé es el relleno. El romance paranormal anglosajón tiene tendencia a extenderse más de lo necesario, a repetir información emocional que el lector ya procesó, a hacer que los personajes den vueltas en círculos antes de avanzar. Mis historias son más directas. No porque sean cortas, sino porque cada escena existe por una razón.
En resumen:
Si buscas romance paranormal en español con personajes que te generen una reacción real, humor negro, sarcasmo, mundos construidos con lógica propia y una historia que cierra bien sin dejarte colgada, estás en el lugar correcto.
Si buscas algo suave, predecible y con muchas escenas de sexo, probablemente no soy tu autora. Y prefiero decírtelo yo antes de que lo descubras a mitad del primer capítulo.
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